Sí, envejecer también tiene sus cosas buenas (y te las contamos en este artículo)

Veamos. Así de entrada y puestas a ser sinceras, lo de hacerse mayor es una faena (por no decir otra cosa más fuerte). 

Pero la alternativa es mucho peor.

Así que cómo peleando contra lo inevitable solo conseguirás gastar tu tiempo y tu energía para nada, hemos decidido ayudarte a buscar las ventajas del paso del tiempo. Y, oye, nos hemos dado cuenta que son más y mejores de las esperadas. 

A ver qué te parece a ti.

Aquí te dejamos 9 motivos que te ayudarán a afrontar con alegría que te haces mayor:



1. Expectativas, las justas.

El ingeniero y antiguo ejecutivo de Google Mo Gawdat creó una fórmula de la felicidad que defiende que tu alegría no depende de lo que tienes o no, sino del valor que le das a tu realidad menos el nivel de tus expectativas. En resumen, cuantas menos expectativas, mayor felicidad.

Si tú también eres feliz con un ratito de lectura al sol, tu concepto del amor tiene mucho que ver con una persona que te acompañe en el día a día, con la que compartir risas y que te haga la vida fácil y no necesitas tener el último modelo de nada, ¡enhorabuena!

¡Ojo! No estamos diciendo que te conformes. Asumir retos es genial, pero poner el listón demasiado alto puede resultar frustrante y agotador. Como dicen los italianos, piano a piano, si arriva lontano (lo que viene siendo que poco a poco se llega lejos). 

 

2. Bailar en Tik Tok no es una obligación. ¿Qué te apetece hacerlo? Estupendo. Las redes sociales son una herramienta fantástica y una ventana al mundo. 

Por suerte para nuestra generación, su uso es una opción y no una devoción. 

Esto tiene otra gran ventaja añadida: las pruebas gráficas de aquellos pecados mortales de maquillaje y estilismo de décadas pasadas se limitarán a quedarse en los álbumes familiares. Estaremos eternamente agradecidas.



3. ¿Vergüenza? Dar tu opinión, apuntarte a un plan que te apetecía al que no iba nadie que conocías o atreverte con aquellas clases de danza del vientre. Haz memoria.

Seguro que hay algo que dejaste de hacer o de decir por timidez o porque qué van a pensar de ti. Pues ya no.

Bien lo dicen las abuelas, «la vergüenza era verde y se la comió un burro». Colorada sí, pero con la edad te das cuenta de que solo te arrepentirás de lo que no has hecho, así que nunca más te quedarás con las ganas de hacer algo por pudor. 

 

4. Sabes hacer una maleta sin llenarla de porsiacasos. Y, ¿qué significa esto? Que viajar a Nápoles por 29€ ida y vuelta sea una realidad y no tengas que pagar el doble por facturar una maleta y llevarte los tacones que sabes que no te vas a poner. Poca broma.

Tampoco los botes grandes de tus productos cosméticos favoritos. De eso, nos encargamos nosotras.

 

5. Has entendido que la sinceridad está sobrevalorada. T-E-M-A-Z-O.

Respecto absoluto a decir la verdad y sin omitir información, pero ¿realmente es necesario decir todo lo que piensas, incluso cuando no te lo piden? Cuidado con convertirte en una señora sin filtro. Ahí te lo dejamos.

 

6. Si algo no te funciona, buscas alternativas.

Ni terminar un libro que no te está gustando ni comerte el plato entero que no te sabe a nada porque lo has pedido.

A medida que cumples años sustituyes la palabra forzar por el término fluir en tu diccionario.

Permítenos llevarnos el tema a nuestro terreno. Si toda tu vida llevas tratando tu piel como mixta y sigues teniendo zonas muy secas y otras con brillos, ¿no crees que igual es que hay otra clasificación de la piel más adecuada para ti?



7. Eres egoísta con tu tiempo. Hace unas semanas hablábamos de ello en nuestra newsletter: el verdadero lujo es el tiempo. 

Así que bienvenido todo lo que sea poner el foco en vivir momentos que te nutran. Recuerda que tus amistades de verdad entenderán que les dejes en visto, te centres en el aquí y ahora y te pongas tú misma como prioridad.

 

8. Has descubierto lo que tu ratito de limpieza del rostro por las noches y tu masaje express de dos minutos por las mañanas supone en tu bienestar.

Por algo será que tanto se habla últimamente de los beneficios del autocuidado. Aunque parece obvio, merece la pena recordártelo.

¿Acaso te sientes igual cuando empiezas el día conectando contigo misma y cuidando tu piel que cuando vas corriendo de un lado para otro según te levantas como pollo sin cabeza?

 

9. No idealizas. Apuestas por evolucionar, pero no quieres ser una persona diferente de la que eres. Pasas de las modas. Piensas menos, disfrutas más. Valoras la calma y ya no necesitas entenderlo todo.

 

Toma traca final.

Ahora te toca a ti. Te invitamos a pararte un ratito a reflexionar todo lo que has ganado con los años, estamos seguras de que te sentará tan bien que crecerás un par de centímetros en confianza (a nosotras nos ha pasado=

Si te apetece, puedes escribirnos y compartirlo con nosotras en info@naseiorganic.com. Nos encantará leerte.

Nos encantará leerte.


 

 

Artículo de Verónica Martín / Fotografía de Lorena Aviñon

 

en